Oscilación del Atlántico Norte
Conocida internacionalmente por la sigla NAO (acrónimo de North Atlantic Oscillation) e identificada por primera vez, en 1924, por el meteorólogo británico Sir Gilbert Thomas Walker (1868-1958), consiste en una fluctuación a gran escala en la masa de aire situada entre la zona de Islandia y la de Azores, ambas en el Atlántico Norte. Esta oscilación natural determina, en buena medida, la variabilidad que presenta la circulación atmosférica en Europa, principalmente en invierno. Su zona de influencia no se limita al continente europeo, extendiéndose desde Norteamérica hasta el norte de Asia, por lo que juega un importante papel en el comportamiento del clima en todo el hemisferio norte. El diferente signo y magnitud que puede adquirir la NAO, se calcula gracias a un índice numérico estandarizado (índice NAO), que se define como la diferencia de presión atmosférica en superficie entre dos estaciones meteorológicas situadas, respectivamente, en la región del Atlántico Norte donde dominan las altas presiones subtropicales y la zona depresionaria de Islandia. Inicialmente, se eligieron las estaciones de Ponta Delgada, en las islas Azores (Portugal), y Stykkisholmur (Islandia) para su cálculo. Con el paso del tiempo, los climatólogos empezaron también a usar otras estaciones de referencia, como la de Reykjavik, Lisboa o Gibraltar. El cálculo del índice NAO para cada año, permite saber si la oscilación es positiva (NAO+) o negativa (NAO-), en función de que su valor sea mayor de +1 o menor de –1, respectivamente. Si el valor queda comprendido entre –1 y +1 tenemos condiciones neutrales. En la fase positiva, el anticiclón de las Azores presenta valores de presión más altos de los habituales, viéndose favorecidas las situaciones de bloqueo. En la fase negativa, el citado anticiclón está más debilitado, permitiendo el paso de trenes de borrascas -con temporales de viento asociados- por latitudes más bajas. Estos años con NAO- son particularmente lluviosos en gran parte de la península ibérica.