lágrimas de San Lorenzo

Nombre popular que reciben las Perseidas. Se trata de una de las lluvias de estrellas fugaces más importantes del año, ocasionada por la entrada en la atmósfera terrestre de pequeños restos rocosos y de hielo desprendidos del cometa Swift-Tuttle en su recorrido orbital alrededor del sol. Cuando la Tierra atraviesa la órbita de ese cometa, el campo gravitatorio de nuestro planeta intercepta muchas de esas pequeñas partículas cometarias e inician un vertiginoso descenso por la atmósfera. En ese recorrido, el rozamiento con el aire calienta extraordinariamente los pequeños fragmentos, ionizándose el estrecho canal por el que discurre cada uno de ellos, lo que da como resultado la traza luminosa observada. El nombre de Perseidas hace referencia a la constelación de Perseo, por ser esa la región de la bóveda celeste de donde parecen surgir estas estrellas fugaces. La denominación de «lágrimas de San Lorenzo» data del siglo xix , al coincidir por aquel entonces el máximo de las Perseidas con la noche del 10 al 11 de agosto (la festividad de San Lorenzo se celebra el 10 de agosto). En la actualidad, el máximo se ha desplazado al 12 de agosto, debido a los cambios sufridos en la órbita del cometa como consecuencia de perturbaciones gravitatorias. Las estrellas fugaces, debido a su condición de fotometeoros, tienen interés meteorológico. Ocurre lo mismo con los fragmentos rocosos no cometarios que también atraviesan la atmósfera. Estos meteoroides, en su caída, generan, a veces, cegadores destellos de luz, conocidos como bólidos o bolas de fuego.