La Niña

Fase positiva del fenómeno climático ENSO. Antes de recibir este nombre se empezó a llamar El Viejo y el anti-El Niño, por presentar justamente las condiciones opuestas a El Niño. En este caso, la presión disminuye en el lado occidental de la franja tropical de la cuenca del Pacífico y aumenta en el lado oriental. Como consecuencia de ello, se intensifican los vientos alisios, lo que provoca el afloramiento de aguas frías profundas y el progresivo enfriamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial. Las anomalías de temperatura que se alcanzan son menores -y de signo contrario- que las que tienen lugar durante los episodios de El Niño. El fenómeno no tiene una duración fija, pudiendo variar desde los 9 meses en los episodios más cortos hasta casi 3 años. Su entrada en escena suele acontecer a mediados de año, alcanzando su máxima intensidad a finales, siendo en esos primeros seis meses de vida cuando se manifiesta con una mayor intensidad. Al igual que El Niño, sus impactos se traducen en diferentes alteraciones en los patrones meteorológicos y oceánicos no solo en la franja intertropical del océano Pacífico, sino en otras zonas más distantes del planeta.