El Niño

Fase negativa del fenómeno climático ENSO, cuya principal manifestación es un calentamiento anómalo de las aguas superficiales de la parte oriental del Pacífico ecuatorial, lo que ocurre de forma cíclica, aunque errática, en períodos que oscilan entre los 3 y los 8 años. La entrada en escena de El Niño altera tanto los patrones meteorológicos como los oceánicos a ambos lados de la cuenca del Pacífico, con importantes anomalías en las corrientes marinas y atmosféricas. Su señal también se detecta en otras zonas terrestres más alejadas, siendo varias las teleconexiones bien establecidas. El Niño se expresa así, en español, en el vocabulario meteorológico internacional. Alude al Niño Jesús o Niño Dios -principal protagonista de la Navidad cristiana-, ya que los antiguos pescadores del puerto de Paita, en el norte de Perú, empezaron a llamar así a la corriente marina procedente del golfo de Guayaquil, en Ecuador, que irrumpía a finales de año -hacia navidades- y calentaba el agua del mar, lo que hacía disminuir drásticamente las capturas. Se veían entonces obligados a quedarse en casa, sin poder faenar durante varios meses. Además, durante todo ese tiempo, llovía de forma muy abundante. La vuelta a la normalidad no llegaba hasta que empezaban a producirse afloramientos de agua fría, rica en nutrientes, lo que daba lugar a la aparición de grandes bancos de peces frente a las costas peruanas.