hielo

Agua en estado sólido. Hay diez tipos de hielo en la naturaleza, con estructuras cristalinas distintas, en función de las condiciones de presión y temperatura. El hielo que conocemos y que abunda mayoritariamente en la Tierra es el Ih, que cristaliza en el sistema hexagonal y que se conoce como hielo común, aunque nos referimos a él como hielo, a secas. Puede formarse tanto por congelación de agua líquida como por sublimación de vapor de agua presente en la atmósfera. Presenta una infinidad de formas y texturas. El hielo puro -sin aire atrapado en su interior- es transparente. El color blanco que habitualmente presentan la mayor parte de formas de hielo es consecuencia del aire que contienen. La blancura de la nieve -constituida por agregados de cristales de hielo- es debida a su esponjosidad. El hielo también puede presentar un intenso color azul, lo que ocurre cuando es particularmente compacto, aunque con aire atrapado; dicha circunstancia provoca la dispersión de la luz que incide en él, de manera similar a como ocurre en el cielo (dispersión de Rayleigh). Se observa esta llamativa tonalidad azulada, por ejemplo, en las grietas profundas de glaciares y en algunos icebergs. El agua pura se congela a 0  ºC a nivel del mar bajo condiciones normales de presión (P = 1013 hPa). La densidad del hielo resultante es de 0,9168 g/cm3 , un valor inferior al del agua líquida (1 g/cm3 ). Esta singularidad es la responsable de que el hielo flote en el agua.