pluviómetro

Instrumento meteorológico con el que se mide la cantidad de precipitación caída en un lugar durante un período de tiempo dado. El que se emplea en los observatorios meteorológicos está homologado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y es de tipo Hellmann, llamado así en honor al meteorólogo alemán Gustav J. G. Hellmann (1854-1939), a quien debemos su invención (año 1886). Los primeros recipientes construidos ad hoc para captar el agua de la lluvia y llevar una contabilidad de la misma, se usaron en la Antigua Grecia y datan de hace unos 2500 años. También está documentada una vasija con marcas, usada para el mismo fin, en India hacia el siglo iv a. C. La planificación de las tareas agrícolas fue lo que impulsó la invención de estos primitivos pluviómetros, lo mismo que el que apareció en Corea, en 1441, en tiempos del rey Sejong el Grande (1418-1450). Conocido como cheugugi , consistía en un recipiente de hierro, de medidas estandarizadas, del que se hicieron réplicas exactas que se repartieron a cada gobernador provincial, lo que permitió disponer de registros pluviométricos por todo aquel país. En 1639, el físico italiano Benedetto Castelli (1578-1643) -discípulo de Galileo- confeccionó un sencillo recipiente de vidrio graduado, usado para captar el agua de la lluvia, que cumplía también las funciones de pluviógrafo. Aunque se suele atribuir al arquitecto inglés Christopher Wren (1632-1723) la invención del primer pluviómetro de la historia (como un instrumento propiamente científico), ese honor le corresponde a Castelli, ya que Wren lo que inventó -en 1662- fue el primer pluviógrafo. Se trataba de un pluviómetro con cubetas basculantes que llevaba incorporado un sistema mecánico, lo que permitía a una plumilla con tinta trazar sobre un papel graduado el registro continuo de la lluvia caída. Hasta finales del siglo xix , no se resolvió el problema de medir de manera fiable la precipitación, ya que los distintos pluviómetros diseñados hasta ese momento no conseguían salvar todas las dificultades que planteaba la medida de esa variable; principalmente la pérdida por evaporación de parte del agua precipitada. El pluviómetro inventado por Hellmann pasó con éxito las pruebas de control de calidad. A su funcionalidad se une su resistencia a las inclemencias meteorológicas. Externamente, el instrumento es un cilindro de chapa galvanizada formado por dos piezas que se acoplan entre sí, una encima de la otra. La superior está abierta y constituye la boca del pluviómetro. En los homologados por la OMM, su superficie es de 200 cm2 . Desde dicha embocadura parte hacia abajo un embudo, por el que se cuela el agua de la lluvia, nieve o granizo, que termina en un recipiente alojado en el interior de la pieza inferior. Para llevar a cabo la observación, se separan los dos vasos cilíndricos, se extrae del de abajo dicho recipiente y -en el caso en que hubiera habido precipitación durante el tiempo transcurrido desde la anterior observación- se vierte el agua recogida en una probeta graduada adecuadamente. Su lectura proporciona directamente los milímetros de altura de la lámina de agua que dejó la precipitación, suponiendo que se distribuye sobre una superficie impermeable y que no hay evaporación. Esos milímetros son equivalentes a litros por metro cuadrado.