anticiclón

Literalmente significa «lo contrario de un ciclón». El término fue sugerido por el científico inglés Sir Francis Galton (1822-1911) para describir la zona de atmósfera de características opuestas al ciclón, depresión o borrasca. Puede definirse como un área de extensión bastante mayor que una borrasca, donde la presión es más alta que a su alrededor. En los anticiclones, la presión atmosférica aumenta según nos desplazamos de fuera hacia dentro, alcanzando el valor máximo en su parte central. En los mapas del tiempo se indican con la letra A (en mayúscula), quedan delimitados por líneas cerradas -isobaras o isohipsas, dependiendo del tipo de mapa que se trate- y su forma acostumbra a ser ovalada. La circulación del aire alrededor de ellos es en el sentido de las agujas del reloj en el hemisferio norte y antihorario en el sur, conformando en todos los casos grandes áreas de subsidencia (descensos de aire). El tiempo asociado a un anticiclón viene marcado por la presencia de vientos flojos, ausencia de precipitaciones y cielos poco nubosos o despejados; esto último no siempre ocurre, ya que se dan a veces condiciones favorables para la formación de nieblas. Se distingue entre anticiclones cálidos y fríos, en función de las características térmicas que tenga la masa de aire donde se forman. El comportamiento del tiempo en la península ibérica viene dictado, en gran medida, por la dinámica que adopta el famoso anticiclón de las Azores, llamado así en alusión al archipiélago portugués donde suele estar centrado durante buena parte del año. Fue bautizado así por el meteorólogo francés Léon P. Teisserenc de Bort (1855-1913), a finales del siglo xix .

También conocido como: alta presión