agujero de ozono

La expresión comenzó a popularizarse a finales de la década de 1980, a raíz de la detección sobre la vertical de la Antártida de la destrucción masiva de moléculas de ozono. El citado agujero es, en realidad, una vasta región de la ozonosfera en la que la concentración de ozono es significativamente baja, lo que ocurre principalmente sobre el continente antártico en la primavera austral (septiembre-octubre-noviembre). Dicha pérdida estacional de ozono es debida a una combinación de factores naturales y antropogénicos (CFC).