estabilidad
Referida a la atmósfera, representa su estado de equilibrio hidrostático. La estabilidad atmosférica contribuye a frenar cualquier posible ascenso de aire que pudiera acontecer, imposibilitándolo cuando, para cualquier nivel de atmósfera que consideremos, el aire situado por encima sea menos denso que el situado a dicho nivel o por debajo. Los anticiclones invernales son un claro ejemplo de estabilidad atmosférica. Puede ocurrir que el aire situado abajo tenga una menor densidad que el de arriba; en tal caso, habrá también estabilidad atmosférica si cuando ese aire de la parte inferior intenta subir -o bien por la propia flotabilidad o por un forzamiento-, al ir enfriándose, según se eleva, alcanza rápidamente la temperatura ambiente en el nuevo nivel, dejando, en consecuencia, de ascender. La nube convectiva que pudiera formarse, no alcanzaría gran desarrollo vertical, viéndose frenado su crecimiento.