simún

Viento ardiente, cargado de polvo y arena, que sopla a veces en la parte oriental del Sáhara, Palestina, Siria, Jordania y también por la península arábiga. Los habitantes de esas zonas han de protegerse de él, ya que el aire que arrastra puede alcanzar temperaturas superiores a los 50 ºC, siendo extremadamente seco (humedad relativa inferior al 10 %), por lo que la exposición a él puede resultar fatal, provocando en animales y personas un efecto de asfixia e hipertermia. Reduce la visibilidad a unos pocos metros y en las zonas de piel expuestas a él se forman ampollas. Es más frecuente en los meses de verano y suele generar una nube anaranjada que se desplaza por el desierto a gran velocidad, provocando en su parte delantera unas ráfagas muy violentas y peligrosas. El historiador y geógrafo griego Herodoto (siglo v a. C.) lo describió como el viento rojo. Su origen etimológico se encuentra en la voz árabe samûm, que a su vez procede de samm , que traducimos como «viento venenoso».