siembra de nubes

Conjunto de técnicas destinadas a modificar la estructura de las nubes, o bien causando su disipación, estimulando la precipitación, o inhibiendo los procesos de formación del granizo. Para ello, se utilizan determinadas sustancias, como el yoduro de plata (Agl), el hielo seco (CO 2 en estado sólido) o la diatomita (roca sílice de origen orgánico), que, antes de incorporarse a las nubes, son dispersadas en el aire, gracias a la acción de quemadores emplazados en el suelo (cañón granífugo), cohetes lanzados desde tierra, o pequeñas aeronaves que portan unas bengalas de las que se desprende la sustancia higroscópica. La eficacia de la siembra de nubes varía en función de cuál sea el fin que se persiga; mientras que la disipación de las nieblas es exitosa la mayoría de las veces, en el caso de la estimulación de lluvia artificial o la supresión del granizo, los resultados no son tan satisfactorios, existiendo una importante componente aleatoria en el éxito o el fracaso de una intervención.