frente estacionario
Frente frío o cálido que deja de avanzar y se detiene, permaneciendo inmóvil durante un largo período de tiempo, que puede ser desde unas horas hasta varios días. Dicha circunstancia ocurre cuando el empuje de la masa de aire trasera se ve frenado en seco por la delantera. Esta situación se da, a veces, cuando un frente se aproxima a una cordillera. El obstáculo montañoso consigue frenar el avance del frente y este queda anclado a barlovento, lo que origina precipitaciones persistentes en la zona. Un frente también se puede volver estacionario cuando en la zona de separación de las dos masas de aire -donde se sitúa el frente- quedan equilibrados dos flujos de aire que soplan en la misma dirección, pero en sentidos opuestos. A veces, el equilibrio de fuerzas entre las dos masas de aire no es perfecto y se desplazan ligeramente; en tales casos tenemos lo que se conoce como un frente semiestacionario. En los mapas del tiempo, los frentes estacionarios se representan con una línea gruesa en la que se alternan semicírculos rojos y triángulos azules, apuntando unos y otros en sentidos opuestos.