monóxido de carbono (CO)

Gas traza presente en la atmósfera, producido por la combustión incompleta de derivados del petróleo, madera, tabaco y aceites. Se trata de un gas incoloro e inodoro con una elevada toxicidad. Provoca la muerte de una persona al ser respirado en altas concentraciones. Es uno de los principales gases contaminantes de las grandes ciudades, estando constantemente monitorizado por las redes de vigilancia de la calidad del aire. Su concentración se mide en partes por millón (ppm). La exposición prolongada a unos niveles de CO de entre 1 y 70 ppm no supone ningún problema para la salud, pero por encima de las 70 ppm comienzan a experimentarse síntomas como la fatiga, el dolor de cabeza y las náuseas. A partir de las 150 a 200 ppm, el riesgo de morir al inhalar un aire viciado de este gas es muy elevado.