relente

Frescor provocado por la humedad ambiental de las noches serenas, causado por la pérdida de calor del suelo por radiación. La sensación de frío es creciente según avanza la madrugada. El enfriamiento nocturno llega a provocar, a veces, la formación de minúsculas gotículas en el ambiente -fruto de la condensación del vapor de agua presente en el aire-, que precipitan, y que también se identifican con el relente. En algunos lugares dan al término un uso ligeramente distinto, aludiendo con él al frío intenso de los días soleados de invierno, o a un viento ligero que contribuye a aumentar la sensación de fresco. El término deriva del término latino relentescere (humedecer, ablandar). En Andalucía, también se emplean los localismos relentada y relentón.