calma
Coloquialmente, ausencia de viento. En la escala anemométrica de Beaufort, recibe este nombre el viento cuya velocidad es inferior a un nudo (entre 0 y 1,8 km/h), equivalente a fuerza cero en dicha escala. El origen etimológico de la palabra está en la voz griega karma , que significa «calor sofocante». Existen distintas variantes antiguas, como calmazo, calmoso, calmería, calmia o calmaria.