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En 1930 Hermann Sörgel propuso crear una presa en el Estrecho de Gibraltar para suministrar energía a Europa.
Fuente H Sörgel, Nature
Existió a una época en que el cambio artificial del clima parecía como, incluso, una cosa buena y positiva, tanto es así que se está celebrado una exposición de la ciencia y la historia del clima en Munich. En los inicios de los años 30, y después de la segunda guerra mundial, el proyecto de Atlantropa propuesto por el arquitecto alemán Hermann Sörgel atrajo interés del público en Europa central.
Sörgel propuso contener y represar en el Estrecho de Gibraltar el mar Mediterráneo, permitir que se evaporarse para formar dos piscinas de agua con los niveles de 200 metros debajo de nivel del mar actual. Un poco de agua debía ser sacada de él hacia los lagos interiores africanos para alterar el equilibrio del agua del desierto y permitir que la vegetación prosperara en el Sahara.
La exposición, titulada Klima: das Experiment mit dem Planeten Erde (Clima: El Experimento con el planeta Tierra), se podrá ver en el museo de Deutsches hasta septiembre. Ofrece uno de los mapas originales de los trabajos propuestos de Sörgel (ver imagen superior).
A la entrada de la exposición, saludan al visitante una montaña de carbón y un motor de vapor ilustran la industrialización como la causa fundamental del problema cambio climático. El énfasis principal de la exposición está en que el clima de hoy es producto de la naturaleza, de la tecnología y de la política. Existen en ella constante llamadas de atención para el espectador que la visita.
Hermann Sörgel creyó que él tenía la respuesta al problema de energía de las reservas finitas del combustible fósil. En 1938, sugirió que las necesidades energéticas futuras de Europa se podrían satisfacer con la energía hidroeléctrica producida en las tres presas propuestas en su proyecto.
Parecía una idea prometedora en la era de la inter-guerra y del optimismo tecnológico. Con la percepción, de hoy en día ,de la fragilidad de nuestro clima, sabemos bien que una intervención en transporte global del calor del océano en una escala tan grande podría tener consecuencias incalculables.
Más en información en Nature: http://www.nature.com/nsu/030421/030421-4.html
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