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Situación del 26 de enero del 2003
Las situaciones anticiclónicas suelen ser propensas al “aburrimiento” meteorológico, la estabilidad se adueña de casi todo, hay una aparente ausencia de fenomenología significativa y, en general, es propensa a prestarle poca atención. Pero la realidad puede ser completamente diferente. Es en estos días cuando se pueden presentar fenómenos singulares que van desde estructuras nubosas “llamativas” y de vientos significativos a otras que pueden pasar desapercibidas, pero que para ciertos usuarios son muy adversas: viento canalizados orográficamente, polvo en suspensión, ondas de montañas, estelas nubosas y vórtices a sotavento de la islas,……
No centraremos en el día 26 de enero del 2003 donde una potente dorsal en altura y un anticiclón muy activo mandaba sobre la Península y Baleares. Canarias también estaba bajo domino de la parte sur con flujos del este en niveles bajos.
Las calmas y la estabilidad eran casi absolutas en el centro del anticiclón, situado al NW de la península: se adivinan estelas de condensación de barcos que se entrecruzan formando una urdimbre muy llamativa; unos en dirección este-oeste cruzándose con los de norte-sur. Por ser nubosidad baja, solo la podemos apreciarlas en detalle en las imágenes VIS del NOAA y Meteosat. No hay señales en IR, o son muy tenues, y mucho menos en el canal de WV.
Una baja en el Mediterráneo generaba las condiciones para que se produjeran fuertes vientos en el valle del Ebro y Golfo de León: cierzo y tramontana, respectivamente. Flujos intensos en niveles medios altos, unido a la estabilidad comentada generaban ondas de montañas muy llamativas en el norte: turbulencia, estaba servida.
El flujo estable del este en niveles bajos sobre Canarias, nos permitió ver algunas estelas a sotavento de las islas orientadas en sentido de los paralelos: cosa curiosa. Algunas estelas llegaron a generar remolinos o vórtices de von Karman.
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