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Revista del Aficionado a la Meteorologia » Las inundaciones en Euskadi de 1983
Las inundaciones en Euskadi de 1983
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¿Perturbación tropical o sistema retrogrado en niveles altos? |
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Día 24

Figura 11. Situación al nivel de 1000 hPa, día 24 (elaborado con la utilidad de reanálisis NCEP-NCAR del NOAA).
La situación en superficie sigue evolucionando de forma que se ha desarrollado una baja cerrada centrada en la vertical de Córcega y Cerdeña, reflejo de la activa perturbación de altura. Es necesario fijarse en la curvatura ciclónica de las isobaras frente a las costas Cantábricas. La inestabilidad de la masa continental africana se había puesto de manifiesto ya en los días precedentes y actual. Con esta situación, los vientos en la zona cantábrica pasaron a ser de N y NE, nueva situación que ha de ser muy tenida en cuenta.

Figura 12. Situación al nivel de 500 hPa, día 24 (elaborado con la utilidad de reanálisis NCEP-NCAR del NOAA):
El comportamiento de la vaguada comienza a sufrir cambios y, a la vez que sufre un pequeño desplazamiento hacia el E, su eje NE - SW se inclina aún más a la vez que empieza a mostrar un cierto carácter retrógrado, propiciado por la penetración de la dorsal anticiclónica hacia altas latitudes, formándose una clara estructura dipolar, clásica de situaciones de DANA (Depresión Aislada de Noveles Altos) en altos niveles, con el estrangulamiento de la vaguada provocada por el basculamiento de la dorsal atlántica y conexión con otra ubicada entre la península italiana y la región de los Balcanes. Realmente, lo que se estaba produciendo era una realimentación de la inestabilidad a este nivel, persistiendo en primer plano el núcleo frío consolidado durante el día anterior, hecho claramente visible en las imágenes del Meteosat de este día. Destacables son también las temperaturas a ese nivel, con la llegada precisamente desde regiones árticas de una lengua de aire muy frío hacia la zona del Cantábrico.

Figura 13. Situación al nivel de 300 hPa, día 24 (elaborado con la utilidad de reanálisis NCEP-NCAR del NOAA).
La situación existente al nivel de 500 hPa es aún más claramente visible al nivel de 300 hPa, en donde se aprecia que una nueva depresión fría intenta formarse entre las Islas Británicas y Francia, lo que se traduce en un nuevo foco de bajas presiones en superficie, además de la ya existente en el Golfo de León.
Este nuevo centro depresionario en superficie se aprecia claramente en las siguientes imágenes, por la aparición de una nueva, pero aún pequeña espiral de nubes. Así, en la primera se encuentra ubicado al sur de Irlanda mientras que en la segunda ya se sitúa camino del Mar Cantábrico, frente a las costas atlánticas de Francia.

Figura 14. Ídem que la Figura 4 pero para las 03:21 UTC del 23. Copyright NERC Satellite Receiving Station, Dundee.

Figura 15. Ídem que el caso anterior pero para las 03:21 UTC del día 24. Copyright NERC Satellite Receiving Station, Dundee.
Día 25: la antesala de los acontecimientos

Figura 16. Situación al nivel de 1000 hPa, día 25 (elaborado con la utilidad de reanálisis NCEP-NCAR del NOAA).
Gran parte del Atlántico y una gran área del mar del Norte, incluyendo las Islas Británicas y la Península Escandinava, estaban dominadas por las altas presiones, de forma que un flujo meridiano del noreste iba directo desde muy altas latitudes hasta la Península (y sobre todo hacia el Cantábrico), transportando una masa de aire muy fresca a nivel superficial, haciendo que el gradiente térmico horizontal cobrase una gran relevancia y traduciéndose en la aparición de una estructura frontal de carácter frío paralela a la línea de la costa cantábrica y de desplazamiento N a S. Sin embargo, dadas las fechas en las que se produjo el fenómeno, es muy probable que el mar Cantábrico estuviera algo recalentado con un inicio del mes de agosto estable y con temperaturas altas, según se adivina en los mapas de aquellos días, con lo cual esta masa, además, pudo sufrir una inestabilización de sus capas más bajas y próximas a la superficie marina. Es también destacable la presencia todavía de la advección de aire continental norteafricano por la mitad E y la zona del Mediterráneo Occidental, por donde la otra borrasca ya se pierde en su camino hacia el E.

Figura 17. Situación al nivel de 500 hPa, día 25 (elaborado con la utilidad de reanálisis NCEP-NCAR del NOAA).
El comportamiento retrógrado de la vaguada queda reflejado en este mapa, con la llegada de nuevas masas frías en altitud hacia la zona del Cantábrico. Los mapas de temperatura a este nivel son muy elocuentes señalando la formación de un embolsamiento de aire frío (temperaturas del orden de –14ºC) de origen continental Polar “cP” (región siberiana) sobre la vertical cántabra.

Figura 18. Situación al nivel de 300 hPa, día 25 (elaborado con la utilidad de reanálisis NCEP-NCAR del NOAA).
La estructura de dipolo quedó perfectamente dispuesta ya este día, con un centro elíptico que señala dos zonas fundamentales con altos índices de vorticidad: uno en el Golfo de Vizcaya y el otro próximo a las islas de Córcega y Cerdeña (se desarrollaron impresionantes Sistemas Convectivos de Mesoescala y quizás alguna supercélula)
Con esta situación, un día más las tormentas empezaron a producirse desde primeras horas sobre todo en la comunidad aragonesa, con el centro del pequeño vórtice depresionario entre las costas gallegas y cántabras, aunque la actividad era clara por todo el NE y tercio N de la Península. No sería hasta la tarde cuando las primeras tormentas de cierta intensidad tuvieran lugar, siendo de vital importancia el efecto de disparo añadido por la configuración orográfica de la zona ya que los vientos en niveles bajos incidían casi perpendicularmente sobre ellas.

Figura 19. Ídem que la Figura 4 pero para las 14:43 UTC del día 25. Copyright NERC Satellite Receiving Station, Dundee.
Día 26: las lluvias intensas
Figura 20. Situación al nivel de 1000 hPa, día 26 (elaborado con la utilidad de reanálisis NCEP-NCAR del NOAA).
El día en que se produjeron las lluvias más importantes, la situación en superficie era similar a la del día anterior, con un flujo meridiano del NE incidiendo sobre la fachada cantábrica, aunque las masas de aire que llegaron tenían una componente continental más marcada, atravesando el mar Cantábrico después e inestabilizándose por su base en este recorrido.

Figura 21. Situación al nivel de 500 hPa, día 26 (elaborado con la utilidad de reanálisis NCEP-NCAR del NOAA).
La situación al nivel de 500 hPa seguía mostrando la existencia de una profunda onda de carácter retrógrado ubicada justamente sobre el tercio norte peninsular, persistiendo en este lugar un embolsamiento de aire frío con temperaturas parecidas a las del día anterior. Por otro lado, la existencia de un potente ramal del Jet Stream circulando por el borde de la vaguada estaba favoreciendo los fenómenos de divergencia en altitud estimulando fuertemente la convección en medio de un ambiente muy propicio para ella simplemente por los contrastes verticales de temperatura y humedad, así como la orografía de la zona. Todo esto queda muy bien reflejado en los mapas que simulan los movimientos verticales del aire medidos en Pa/s, y en los mapas de agua precipitable medidos en Kg/m2 señalando la existencia de una zona con altas cantidades en el Golfo de Vizcaya, así como sobre Cataluña y Comunidad Valenciana (no mostrados en este trabajo). Todos los ingredientes para que las tormentas aquel día tuvieran una enorme intensidad.

Figura 22. Situación al nivel de 300 hPa, día 26 (elaborado con la utilidad de reanálisis NCEP-NCAR del NOAA).
Todo lo dicho en el apartado anterior queda más claramente visible en el mapa de altura geopotencial de los 300 hPa.
Las condiciones reinantes en las capas medias y altas pronto tuvieron reflejo en superficie, en donde los núcleos tormentosos siguieron apareciendo, reactivándose enormemente en esta jornada con la formación por la mañana de una espiral nubosa con centro casi justo en la esquina formada por la conjunción de la línea de las costas atlánticas francesas con las españolas, favoreciendo la entrada de la masa inestable desde el mar y disparándose la convección justo en el sistema montañoso que recibe el nombre de Vascongadas, que actuarían como rampa de lanzamiento en una atmósfera que por sí sola era tremendamente inestable, de forma que los sistemas tormentosos adquirieron una dimensión espectacular sobre esa zona, llegando por la tarde a tener dimensión de Sistema Convectivo de Mesoescala. Por otro lado, es muy destacable cómo los sistemas tormentosos desarrollados en la tarde de este día están dotados también de una forma en espiral, girando en torno a dos centros ubicados más o menos, uno sobre la parte más occidental del Pirineo, y el otro en la vertiente N de los mismos, en tierras Francesas, de forma que las nubes tormentosas muestran una curvatura muy característica.

Figura 23. Imagen de satélite, de las 04:37 UTC del 26, copyright NERC Satellite Receiving Station, Dundee.

Figura 24. Ídem que en la Figura 4 pero para las 08:17 UTC del día 26. Copyright NERC Satellite Receiving Station, Dundee.

Figura 25. Ídem que la figura anterior pero a 14:31 UTC del 26. Copyright NERC Satellite Receiving Station, Dundee.
Conclusiones
De todo este proceso de estudio y análisis he podido concluir que el origen de este episodio de lluvias torrenciales, más propias de regiones mediterráneas, no fue una perturbación de carácter tropical.
Una perturbación en altura de latitudes medias, asociada al chorro polar, pudo desarrollar un seno de bajas presiones y posteriormente una baja en el área mediterránea. Originariamente, y en los primeros días del desarrollo de la situación, una masa de aire continental, seca y cálida de origen africano, pero no estrictamente de tipo tropical, (seguramente era a esto a lo que se refería el artículo aludido por el forero Mollarri) se puso en marcha y conducida por la perturbación de altura.
Posteriormente, por su origen, su paso por el Mediterráneo y por las condiciones de altura, fue susceptible de inestabilizarse y, una vez que transformó el entorno sinóptico de su alrededor, adquirió las dimensiones e intensidad apropiadas, estimulando a la atmósfera a evolucionar de la forma en que lo hizo en esta ocasión. Por otro lado, tras haber hecho una investigación más amplia del mes de agosto, no presentada en este artículo, fue un mes en el que las advecciones de aire frío procedente de altas latitudes fueron bastante frecuentes siendo, a la postre, una evolución de una de estas advecciones, la que terminó desencadenando este episodio de lluvia torrencial. En ningún documento queda recogida constancia de que, además de estas enormes cantidades de agua, se produjeran otro tipo de fenómenos asociados a tormentas violentas, como granizo de grandes dimensiones y/o tornados, aunque el perfil de la atmósfera durante estos días parece presentar condiciones bastante propicias para ello, a pesar de que estructuras como las supercélulas no necesitan de condiciones de fuerte inestabilidad. Sin embargo, en sistemas tormentosos altamente organizados como los Sistemas Convectivos de Mesoescala pueden desarrollarse embebidas sistemas tormentosos con un grado de organización superior: las supercélulas.








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